Comienzo la semana leyendo:
¿Qué estáis leyendo vosotros?
Un adictivo thriller sobre el amor, la traición y la desesperada búsqueda de una madre por descubrir la verdad... antes de que sea demasiado tarde.
Te despiertas tras una cesárea de urgencia, desesperada por ver a tu hijo. Pero cuando te lo enseñan, simplemente lo sabes... Ese bebé no es tuyo. Nadie te cree. Ni los enfermeros ni tu padre ni tu marido. Dicen que estás confusa, que deliras. Que resultas peligrosa. Pero eres médica. Y sabes lo fácil que es cometer errores. ¿Confías en tu instinto? Porque hay una cosa que tienes clara por encima de todo. Debes encontrar a tu bebé.
"No es mío" es una historia ágil y fluida que como buen thriller nos mantendrá pegados a sus páginas mientras sospechamos de todos, incluso de la protagonista, Sasha, quien en la búsqueda de su hijo hará descubrimientos importantes sobre su propia familia y sobre las relaciones padres, madres e hijos, y sobre si el amor está por encima de la biología (o no).
Con la maleta en una mano y una bolsa con zapatos en la otra, una muchacha de trece años llama a una puerta tras la que hay un mundo desconocido, extraño. Empieza así esta historia vehemente y cautivadora, con una adolescente que de un día para otro es devuelta a su familia biológica y lo pierde todo: una casa confortable, a sus mejores amigas, el cariño incondicional de sus padres, o de quienes creía que eran sus padres. Su nuevo hogar es pequeño, oscuro, hay hermanos por todas partes y poca comida en la mesa. Pero está Adriana, la hermana pequeña que le abre mucho más que la puerta de su nueva casa.
Repetía despacio la palabra mamá cien veces, hasta que perdía todo sentido y era solo una gimnasia de los labrios. Me quedaba huérfana de dos madres vivas. Una me había dado su leche en mi lengua, la otra me había devuelto a los trece años. Era hija de separaciones, parentelas falsas o calladas, distancias. Ya no sabía de quién provenía. En el fondo tampoco lo sé ahora.
"La Retornada" ha sido una lectura conmovedora sobre la importancia del arraigo, de saber el lugar al que se pertenece y del sufrimiento cuando este se pierde, especialmente si no se conocen los motivos, narrada de una forma sencilla, con sentimientos contenidos, la novela muestra también, gracias a Adriana, que es posible encontrar un hogar en otra persona.